Inicio

Advierte Elías Azar crisis en el modelo actual carcelario

El encierro institucional, la prisión y el agobio de los muros está en crisis, advirtió el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, magistrado Edgar Elías Azar, quien consideró que se ha abusado de esa medida radical sin resultados alentadores, y se pronunció por construir un sistema de justicia para adolescentes formativo, garantista, suficiente, digno y respetable.

“Lo único que está pasando en medio del hacinamiento (de las cárceles), es un proceso de aprendizaje criminal avanzado, y se convierten esas jaulas en cajas de rencores y resentimientos que tarde o temprano se volcarán contra una sociedad indiferente y desdeñosa”, alertó al inaugurar el Tercer Congreso Internacional en Materia de Justicia para Adolescentes: Sistema Convencional de Justicia para Adolescentes, donde reconoció que es preciso reconocer que hay rezago en los rubros de atención a la niñez y la juventud.

Advirtió sobre el reciclamiento de la delincuencia, la recaída en el delito y la reincidencia, como signos del actual modelo de justicia para adolescentes. Por ello, puntualizó el magistrado, se debe buscar y encontrar, pronto, medios alternativos que den verdaderas respuestas al poder público ante la infracción penal.

Con la presencia del consejero Jurídico y de Servicios Legales del Gobierno del Distrito Federal, José Ramón Amieva, y de la representante en México del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas, Isabel Crowley, dijo que para muchos niños y jóvenes golpear, maltratar, abusar y robar resulta bueno, porque da de comer. “Eso lo aprenden en las calles y en las instituciones carcelarias, pero luego lo refinan”, lamentó.

En el Museo de la Ciudad de México, Elías Azar pidió que nadie se confunda, porque no se trata de asumir posturas condescendientes donde debe haber reprobación; se trata, explicó, de ser más eficientes ante la desviación del comportamiento humano.

Recordó que en un asunto de justicia para menores en los órganos jurisdiccionales, hay detrás un error social que ya se cometió, y una falla en el sistema social que no ha logrado comprender la etapa humana de la adolescencia.

Se pronunció a favor de un sistema de justicia para adolescentes absolutamente garantista, en el que se logre la homogeneización en los procedimientos y en la aplicación de las consecuencias jurídicas.

Además, subrayó la importancia de impulsar y favorecer la reintegración familiar y social de los adolescentes en conflicto con la ley, así como lograr compromisos sociales fuertes para rescatar a esa juventud.

“Llegó la hora, debo reconocer que tardíamente, pero es tiempo aún para reflexionar en torno a ese problema que ya lo dejamos marginado mucho tiempo… es deber de la sociedad propiciar esos ambientes correctos en las nacientes vidas de los adolescentes. No es cosa de escurrir el bulto y lamentarnos cuando ya sucedió lo que no debió suceder si nos hubiéramos ocupado con mayor tiempo y mayor responsabilidad social en el problema”, consideró.

ShareThis