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El negocio de las becas en la ALDF

Cuando el proceso electoral estaba en ciernes y los ánimos de todos los políticos perredistas en la ciudad se encendían conforme pasaban los días, en busca de una candidatura, en la V legislatura surgió la “brillante” idea de crear un fondo de becas para alumnos de educación media y superior.

La idea fue de la entonces presidenta de la Comisión de Gobierno, Alejandra Barrales, quien despuntaba en ese momento para ser la candidata del sol azteca a la Jefatura de Gobierno, sobre todo porque en esos momentos estaba más que firme la imagen de Beatriz Paredes y ello le daba un plus con relación a sus contendientes.

Fue entonces que se creó el Fideicomiso del Fondo de Apoyo a la Educación y al Empleo de las y los Jóvenes del Distrito Federal (Fijov) que contaba con 100 millones de pesos, los cuales beneficiarían, según ellos, a más de 24 mil 700 alumnos.

Los requisitos para los jóvenes entre 15 y 29 años fueron muy laxos, sólo estar inscrito en una universidad privada o pública para recibir los recursos, pero nunca se dio seguimiento a las calificaciones y mucho menos verificaron si los jóvenes iban a la escuela.

Fue a principios de año cuando el tema generó grandes dudas sobre la real y verdadera aplicación de los recursos, sobre todo cuando las primeras auditorías revelaron que había alumnos fantasma y que nadie sabía dónde iban a parar esos recursos.

Más aún se descubrió que había escuelas que nacieron curiosamente con este programa y desaparecieron después de las elecciones.

Tal es el caso de una escuela de futbol, a la que sin saber por qué se le asignaron ocho millones de pesos, la cual durante el primer semestre recibió las partidas como estaban planteadas, pero en agosto del 2012 recibió el resto de los recursos prometidos y al final del año desapareció.

Lo que más llama la atención es que el actual presidente de la Comisión de Gobierno, Manuel Granados, se ha guardado para sí mismo el nombre de esta escuela, su razón social y dirección.

Algunos asambleístas le han preguntado al respecto y simplemente se hace “el loco” y le da la vuelta al asunto. También llama la atención que van más de ocho meses de la famosa auditoría y ni un solo documento ha distribuido a sus compañeros sobre los resultados, si acaso les ha mostrado una serie de diapositivas sobre las irregularidades detectadas hasta el momento, pero bajo el juramento de que no harán pública la información.

Es de mencionar que Manuel Granados ha sido uno de los principales impulsores por desaparecer el Fijov, pero hasta el momento no sabe cómo hacerlo.

Ya se dieron cuenta de lo que representa tener la capacidad de manejar 100 millones de pesos y sin tener que dar explicaciones de ello, por lo que ya quedó en el olvido la propuesta que hizo de entregar ese dinero a la Secretaría de Educación del DF.

Ahora algunas propusieron que los 66 diputados presenten una lista de sus muchachos que podrían recibir esas becas o que mejor compren tabletas y las regalen en sus módulos de atención ciudadana, claro está, con el beneficio político que les redituaría.

Pero hoy en día, salta la pregunta de qué es lo que mantiene atado a Manuel Granados y no hace públicas las irregularidades en el manejo del Fideicomiso. ¿Acaso quiere cuidar a la hoy senadora Alejandra Barrales?

Joel Ruíz
Periodista egresado de la Universidad del Valle de México, con más de 15 años de experiencia en el ámbito profesional, en los que ha trabajado tanto en periódico, como en radio y televisión.

Inició en el periódico El Sol de México, continuó en MVS Noticias, estuvo en Canal 40, para posteriormente seguir en la estación de radio Reporte 98.5, perteneciente al Grupo Imagen.

Actualmente es editor de la Sección Ciudad en el Periódico la Crónica de Hoy y autor de la columna El Zócalo que aborda temas de ciudad.

Síguelo en Twitter: @elzocalo15