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Porto Alegre (I)

Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul, es una de las ciudades más importantes de Brasil. Es un gran centro industrial con una población de 1´420,667 habitantes y aproximadamente 4 millones más en su área metropolitana. Los habitantes de este estado son llamados gaúchos y el plato típico es el churrasco (carne asada) y el Mate (infusión). Muchas universidades brasileñas importantes se encuentran en Porto Alegre, por ejemplo, la Universidad Federal de Rio Grande do Sul y la Universidad Luterana de Brasil, que por su excelencia atraen a alumnos y profesores de nivel nacional e internacional. Porto Alegre será una de las 12 ciudades sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 2014.

Hasta los primeros años de la década de los ochenta, Porto Alegre experimentó un acelerado proceso de crecimiento de su población, que junto con una fuerte concentración de los ingresos, generó una gran inestabilidad y dejó a una tercera parte de la población en zonas periféricas de la ciudad sin infraestructura urbana. Los ingresos del Ayuntamiento provenientes de los impuestos eran completamente desequilibrados e insuficientes para financiar una mínima parte de las obras públicas que se debían realizar. La historia de la elaboración y de la ejecución de los presupuestos públicos en Brasil está marcada por graves deformaciones relacionadas con la concentración de poder, el despilfarro de los recursos, los asuntos políticos y la corrupción. En Porto Alegre esta historia ha cambiado.

La llegada al poder del Partido de los Trabajadores en el año 1988, ganador de las elecciones municipales, representaría un cambio profundo del destino de esta Ciudad. Cumpliendo una de sus promesas electorales, logró implementar por primera vez el Sistema de Presupuesto Participativo, tomando como fuente de inspiración los principios de la Comuna de París, toda vez que no existían antecedentes de un proceso presupuestario de este tipo.

En el Presupuesto Participativo es la población, a través de un proceso de debates y consultas, quien determina y decide la cuantía de los ingresos y los gastos, así como dónde y cuándo realizar las inversiones, cuáles son las prioridades y cuáles son los planes y acciones que debe llevar a cabo el gobierno municipal.

Cuando empezó a funcionar el sistema de Presupuesto Participativo en 1989 se logró una modesta participación de la población. En 1990, la participación se mantuvo muy restringida, especialmente por las dificultades de financiamiento que el Ayuntamiento atravesaba. Cuando la ciudad recuperó su capacidad de inversión, gracias a una profunda reforma fiscal, el Presupuesto Participativo recibió un fuerte impulso. El Gobierno comenzó a destinar fondos para abordar las demandas y la población empezó a sentir y a ver que se respetaban sus decisiones y que ésto repercutía en un mejor nivel de vida.

A partir de 1991, el Presupuesto Participativo se convirtió en un proceso masivo y emocionante que empezó a movilizar a las comunidades de todos los barrios. En 1994, por ejemplo, más de 11.000 personas, y en 1995, más de 14.000 acudieron a los encuentros y asambleas regionales dirigidas y coordinadas por el Ayuntamiento. Si añadimos a este número de personas la enorme cantidad de asociaciones locales y organizaciones populares participantes, tendríamos más de 100.000 personas ligadas de alguna manera en la elaboración del Presupuesto de la ciudad.

El Presupuesto Participativo es conocido por el 60% de la población, de acuerdo con un estudio de opinión pública.
Desde su inicio, los proyectos decididos mediante el Presupuesto Participativo, suponen inversiones superiores a los 700 millones de dólares, principalmente en infraestructura urbana y en la mejora del nivel de vida de la población. En Porto Alegre, entre el 15 y el 25 % del presupuesto se asigna según el modelo participativo, el resto se emplea para el pago de los salarios de los empleados y para sufragar los gastos administrativos corrientes.

El Presupuesto Participativo ha demostrado también que la intención de contar con mecanismos eficaces de participación y el compromiso del Gobierno de hacer aquello que ha decidido la población, es esencial para romper las cadenas y las barreras burocráticas que separan a la sociedad del Estado, y para formar una ciudadanía activa y movilizada. Hoy, en Porto Alegre, los ciudadanos conocen las cuestiones públicas y deciden sobre ellas, transformándose ellos mismos, en los protagonistas de su propio futuro.

Porto Alegre es una ciudad conocida por ser la primera en el mundo en implementar con éxito el presupuesto participativo, que opera desde 1989. El resultado de esta experiencia innovadora, sin precedentes, fue tan extraordinariamente positivo que con el correr de los años fue imitada por al menos otras 70 ciudades de Brasil y convertido en un paradigma a seguir por los gobiernos locales del mundo.

Néstor Vargas Solano
Es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM). Tiene una Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos (FLACSO) y la Especialización en Derecho Electoral (UNAM). Ha tomado diversos diplomados y seminarios.

Se ha desempeñado como investigador del Instituto Nacional de Administración Pública y como profesor de asignatura en la Universidad Iberoamericana ambos en el periodo 1996-1998; en 1999 ingresó al Instituto Electoral del Distrito Federal como Coordinador Distrital.
El 22 de diciembre de 2005 fue designado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal como Consejero Electoral del Instituto Electoral del Distrito Federal.

Desde 2006 es catedrático honorario de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en las asignaturas: Sistema Electoral Mexicano, Introducción al Estudio del Derecho y Movimientos Sociales, Actores y Participación Política.

Es coautor de: La participación ciudadana en la reforma política del D. F, Centro de Estudios para la Reforma del Estado, No. 5 y 6, julio-diciembre, México 1998; Los números de propaganda electoral por televisión abierta, Revista Mexicana de Comunicación, No. 50, agosto-septiembre, México 1997.

Entre sus reconocimientos se encuentran:

  • Primer lugar del Servicio Profesional Electoral en la Evaluación Anual Integral 2002 y 2004 del Instituto Electoral del Distrito Federal.
  • Segundo lugar en el “Premio INAP” (1997), con la investigación: La participación de los ciudadanos en las políticas públicas. Apuntes para una democracia participativa en México.

A partir de la fecha en que tomó posesión como Consejero Electoral ha participado en diversas Comisiones y Comités del Consejo General. Actualmente es Presidente de la Comisión de Fiscalización.

Síguelo en Twitter: @nvs_