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Dictan formal prisión a psicóloga que asesinó y desmembró a su esposo

La psicóloga María Alejandra Lafuente Casco, quedó formalmente presa, al comprobarse que asesinó y desmembró a su esposo (de quien se dice es hijo de Adrián Carrera Fuentes, actual testigo protegido de la DEA y ex director de la Policía Judicial Federal), cuyos restos fueron esparcidos por diversos puntos de la capital el 6 de noviembre pasado.

Aunque para evadir la acción de la justicia, la mujer se internó en un hospital psiquiátrico, luego de que ya no encontró motivos para explicar a los familiares de su cónyuge sobre la repentina desaparición de éste, a quien asesinó, dijo, “por los golpes y humillaciones que me hizo víctima durante el tiempo que estuvimos casados”, argumentó en su defensa.

La Procuraduría capitalina descubrió que Lafuente Casco hace 10 años fue procesada y confinada en un penal de la ciudad de México, por el delito de lesiones contra su anterior esposo; pero ahora pasará varios años en prisión, de encontrarla culpable del delito de homicidio calificado en razón de parentesco.

La formal prisión le fue dictada por el Juez 69 Penal, con sede en el Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla, con base en las evidencias presentadas en el pliego consignatorio por la Procuraduría capitalina, a partir de que se logró identificar a la víctima y de que la esposa reconoció su presunta responsabilidad.

Con base en la causa penal 247/2014, se supo que los hechos comenzaron la mañana del pasado de noviembre, cuando en la esquina de Anáhuac y Quintana Roo, colonia Roma, vecinos encontraron un torso humano, sin extremidades torácicas ni pélvicas.

Horas después, policías preventivos reportaron que en la calle Jaspe, colonia Valle Escondido, en Tlalpan, vecinos encontraron extremidades superiores e inferiores, sin manos ni pies, en el interior de bolsas de plástico.

Luego de que los restos fueron sometidos a estudios antropológicos, por parte de los especialistas del Instituto de Ciencias Forenses (Incefi), quedó establecido que los mismos correspondían a una sola persona, sin identificar hasta ese momento a la víctima, apreciándosele en el tronco una herida por instrumento punzocortante, penetrante de abdomen y clasificada de mortal.

Además, respecto a los segmentos corporales, los especialistas refirieron que el desmembramiento ocurrió post mortem, utilizando al efecto un instrumento punzocortante de bordes dentados.

Para lograr la plena identificación de la víctima, se cruzó información con personal del Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), toda vez que fue necesario comparar las características de los restos humanos con los reportes de personas desaparecidas semejantes en rasgos físicos.

Este trabajo arrojó el reporte de una persona desaparecida, con las características corporales de los restos humanos encontrados, por lo que la Policía de Investigación localizó a integrantes de la familia de la víctima, a quienes les recomendaron acudir a una diligencia de identificación en el Incifo, la cual obtuvo resultados positivos.

Posteriormente, el Ministerio Público inspeccionó el domicilio de la víctima, ubicado en la colonia Tepepan, delegación Xochimilco, donde encontró la cabeza, manos y pies del occiso en el interior de bolsas de plástico, así como una sierra eléctrica, con la que se presume el responsable del crimen realizó el desmembramiento.

Además, al revisar las habitaciones, los peritos localizaron rastros hemáticos en una de las recámaras y en el baño, y establecieron que la superficie del colchón y un trozo de la alfombra, fueron cortados para borrar evidencias de sangre.

Al continuar con las pesquisas, la policía localizó a la esposa de la víctima, quien rindió declaración ministerial en calidad de testigo, pero debido a las evidentes contradicciones, horas después su situación legal cambió a inculpada.

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