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Ahora Valencia reconoce que un amigo le prestó camioneta

El jefe delegacional de Iztapalapa, Jesús Valencia Guzmán, ha incurrido en tantas mentiras, producto del accidente que sufrió la madrugada del pasado miércoles, que ahora hasta su propio partido duda de lo que ocurrió, por lo que en los próximo días lo llamará a cuentas, para que explique lo que verdaderamente sucedió ocurrió y si iba o no en estado de ebriedad.

“Por la manera en que se ha comportado, no sabemos la verdad de los hechos. Pediremos a Jesús (Valencia) que haga una clarificación pública y sin contradicciones del accidente en el que se vio involucrado, porque un servidor público debe cuidar esos temas, ya que representa a los ciudadanos y debe estar consciente de ello”, señaló a Raúl Flores García, presidente del PRD-DF.

Sin embargo, el líder perredista reconoció que el delegado es contradictorio en sus declaraciones, pero argumentó que esto se pudo tratar de un momento de confusión, por lo que insistió que pedirá que clarifique sus declaraciones.

“He escuchado lo que ha dicho Valencia. Voy a tener una plática con él, porque a mí también me interesa aclarar las versiones y ver que ello empate. Entiendo que puede haber un momento de confusión, siempre es traumático sufrir un evento de esta naturaleza. Pero sí haré el exhorto al delegado a generar la versión correcta”, reiteró el líder del sol azteca capitalino.

La mañana del pasado miércoles, horas después de sufrir el percance automovilístico, Valencia Guzmán en diversas entrevistas aseguró que la camioneta era de su propiedad y que todavía la estaba pagando a través de un financiamiento, pero que el seguro se haría cargo de todo.

Pero ahora, luego de difundirse por las redes sociales que la lujosa camioneta que destrozó no era de su propiedad, sino de la empresa contratista Amexire, Valencia Guzmán cambió su versión inicial y aceptó queel vehículo era propiedad de uno de sus amigos, quien se la prestó ese día para dirigirse a su casa.

“Un amigo mío, contratista de la delegación, se había comprado una camioneta. Le dije préstamela para ver que tal cala, porque mi camioneta ya tiene 70 mil kilómetros. Me la prestó y la choqué. Esa es la verdad”, aseguró en entrevista.

Agregó que la unidad, con valor comercial de alrededor de 900 mil pesos, le fue prestada el fin de semana por un amigo, a quien identificó como Luis Moyeda, uno de los muchos proveedores de la demarcación.

“Nosotros tenemos un círculo cercano con políticos, empresarios, vecinos, con quienes nos movemos y hacemos amistad. Uno de ellos es él. La otra sería decir no, no es cierto, pero es mi cuate. Lo conozco desde hace muchos años. Le dije préstamela, para ver si cambio la mía. Me la presta un fin de semana y la choco”, refiriócon tímida sonrisa, para de inmediato descartar que haya algún conflicto de intereses o tráfico de influencias.

Insistió que no se trató de algún regalo, “me la prestó, como se la prestas a un amigo. Y no hay ningún contrato de por medio, ni nada. Pero muy a mi pesar le entrego malas cuentas. Aunque eso sí, le voy a pagar el deducible de cerca de 70 mil pesos”, sostuvo.

Sobre las tres casas que posee: una, en Iztapalapa; otra, en Tlalpan; y una más, en el Pedregal de San Ángel, dijo que las ha adquirido con el producto de su trabajo.

Aunque del último inmueble, aclaró que junto con su esposa (Margarita Darlene Rojas Olvera, presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JCyA), obtuvo un crédito hipotecario por 9.5 millones de pesos, “los dos trabajamos y se vale hacerse de sus cosas. Eso no es ningún delito”, apuntó sin dar oportunidad a más preguntas.

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